Reservaste la hora para esa persona. No se la ofreciste a nadie más. Te preparaste. Y llegado el momento, no apareció.
ORI existe para resolver ese problema.El dinero entra directo a tu cuenta desde el momento de la reserva. ORI no toca tu dinero.
Y como el dinero ya es tuyo, las condiciones las pones tú:
Es decir: si decides devolver —bajo tus condiciones— la devuelves tú, desde tu cuenta. Nosotros no podemos hacerlo por ti, porque ese pago nunca pasó por nuestras manos, que es justo la razón por la que la plata es tuya desde el primer minuto.
Apenas paga, tu cliente recibe su confirmación, y dentro va este recuadro con tus condiciones, no con las nuestras (¡ojo!). No está en letra menuda ni en un enlace que nadie abre: está en el cuerpo del correo, arriba del botón.
Las dos pantallas son reales y la diferencia entre ellas la decides tú, con una casilla al crear la sesión. ORI no promete devoluciones en tu nombre: dice lo que tú marcaste.
El correo y el WhatsApp del ejemplo son eso, un ejemplo: al crear cada sesión pones el que quieras —o los dos— y esos son los que ven tus clientes.
La solución no es cancelarmover, es mover la cita.
Sí. En el correo de confirmación le llega un link de su cita. Al abrirlo ve tus horas libres, elige otra y listo. No crea cuenta, no te escribe, no vuelve a pagar.
El plan gratis no pide tarjeta y no vence. Si te sirve, te quedas.